Orden del Tribunal de Bolonia: ¿Un desafío serio al Jure Sanguinis?
El Tribunal de Bolonia ha planteado un desafío constitucional significativo con respecto a la ciudadanía italiana por descendencia (jure sanguinis). En una orden de fecha 26 de noviembre de 2024, el juez Marco Gattuso cuestionó la legitimidad del artículo 1 de la Ley n.º 91/1992, que regula cómo se transmite la ciudadanía a través de los lazos de sangre.
¿En qué consiste la orden del Tribunal de Bolonia?
La decisión del tribunal no es una sentencia definitiva, sino una “orden de remisión” al Tribunal Constitucional italiano. El juez considera que el sistema actual, que permite la transmisión ilimitada de la ciudadanía a través de las generaciones sin exigir una conexión real con Italia, podría violar la Constitución italiana.
Principales argumentos planteados
El juez destacó varias preocupaciones:
- El concepto de “Pueblo” (Popolo): La Constitución define al “pueblo” como una comunidad que vive unida con valores y cultura compartidos. Otorgar la ciudadanía a millones de descendientes que nunca han vivido en Italia podría desvirtuar este concepto.
- Justicia fiscal y social: Los ciudadanos no residentes obtienen derechos políticos (como el voto) sin contribuir al sistema fiscal ni al tejido social de Italia.
- Estándares internacionales: Muchos países exigen un “vínculo genuino” para el reconocimiento de la ciudadanía, un principio que el juez cree que Italia debería considerar.
Por qué es importante
Si el Tribunal Constitucional coincide con el juez de Bolonia, esto podría dar lugar a reformas significativas en la forma en que se concede la ciudadanía italiana. Esto podría incluir límites en el número de generaciones o nuevos requisitos de residencia o integración cultural.
Sin embargo, es importante recordar que, por ahora, nada ha cambiado. La ley actual sigue vigente mientras el Tribunal Constitucional revisa el caso.